Fontcalent destrossada

Amb aquest nou PGOU l’ojectiu fixat pels polítics i els constructors municipals, amb Ortiz al capdavant,  és el creiximent de la ciutat en totes les direccions possibles. Queden afectades de ple les partides rurals. Aquelles mateixes que han estat oblidades tots aquests anys a l’hora d’instalar dotacions públiques, conexions amb la ciutat, etc. ara són l’objectiu principal de l’alcaldessa i el seu sèquit de voltors que amb adul·lacions i meloseries intenten guanyar-se als veïns, venent les expropiacions com a únic camí per al "progrés" d’Alacant (Dios te guarde del dia de las alabanzas). Fontcalent no és una excepció.  La muntanya ha patit el mos de la multinacional Cemex durant més de 70 anys, per si açò no fóra poc, ara el nou traçat del AVE ha acabat amb l’ullal d’aigües termals del què rebia el nom. Els veïns es queden muts de laments i protestes mentre l’alcaldessa es fa la sorda, i els què encara no som cecs plorem la pèrdua de l’últim manantial de la comarca per donar pas al "sacrosanto desarrollismo". 

A contnuació us deixem un text-denúncia molt interessant a tenor dels últims esdeveniments.

Quienes no hayan tenido el placer de haber disfrutado de la fuente (conocida como “Fontcalent”), que se encuentra en el extremo más cercano a Alicante de la sierra Fontcalent (la montaña y la fuente se denominan con mismo topónimo), ya no podrán ver la última fuente natural que nos quedaba en la comarca. Por lo que se ve, están obrando por las inmediaciones de donde manaba el agua y se halla ya casi destrozado (no tardarán mucho en acabar de eliminarlo) el único manantial de agua mineral y templada (al menos que yo conozca) de la provincia de Alicante. En mi opinión, se tendría que obrar por otro lado o bien que la vía se construyese de tal manera que no se desmantelase la fuente, la laguna que luego crea y hasta el riachuelo en épocas de lluvias. Ya es de sobra conocido el poco respeto que nuestras autoridades suelen tener de nuestro entorno natural; pues no es la primera fuente que destruyen en la comarca. La gente de mi edad que de chiquillos hayan vivido en Carolinas Altas sabrá que había un manantial entre la actual plaza América y un colegio público situado unos 150 metros hacia el norte. De jovenzuelos, en numerosas ocasiones, por evitarnos subir a nuestras casas, bebíamos del manantial y parece que el agua era espléndida: qué yo sepa nunca sentó mal a nadie. Sien embargo, ya saben como las gastan nuestras autoridades y los constructores: el Ayuntamiento de Alicante permitió que se construyera encima del manantial y el agua se desvió por debajo del edificio por el alcantarillado. Nunca he llegado a entender por qué motivo se da al traste con unas fuentes tan emblemáticas, ya que brotan en unos terrenos de secano donde crean a su alrededor pequeños oasis, con un entorno y una vegetación bastante frondosa, peculiar. Y se podría haber aprovechado su emplazamiento para una plaza, parque, etc.

Otro caso sucedió hará unos 35 años en la cara norte de la sierra del Maigmó. Se encontraba allí una fuente magnífica y el dueño de la finca la destrozó y forzó a que el agua no brotara, con tal que los excursionistas no fueran a beber de su agua, y eso que se ubicaba en pleno monte, a unos 600 metros de altitud. Los españoles deberíamos de respetar y cuidar más nuestro entorno natural; pues por el camino que vamos poco territorio virgen dejaremos intacto para nuestro disfrute y el de las siguientes generaciones: la costa de la provincia ya está asolada; muchas fuentes desmanteladas y ya muchos ayuntamientos, con el pelotazo de los campos de golf (por ejemplo, a qué se debe el empeño de devastar el valle del Sabinar con un campo de golf por el ayuntamiento del PP de San Vicente del Raspeig) y pueblos o urbanizaciones fantasmas, que ya van arrasando las montañas de la provincia. ¿Hasta cuándo nos quedaremos de brazos cruzados ante tanta devastación? Por lo menos, cuando vayamos al monte, cojamos semillas del entorno y plantémoslas en la cara norte de las montañas o a la sombra, con tal de contrarrestar tanta destrucción alocada del territorio de nuestra querida y asolada, cada día más, Terreta.

Raimundo Montero Pizarro, escritor y profesor de filosofía

Aquesta entrada ha esta publicada en REFLEXIONES. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s